jueves, 1 de noviembre de 2012

Aprender a no amargarse la vida


EL ARTE DE NO AMARGARSE LA VIDA
Las claves del cambio psicológico y la transformación personal
Rafael Santandreu
Ediciones Oniro
Barcelona 2011

Este libro ofrece al lector un método práctico, claro y científicamente demostrado que aporta las claves necesarias para conseguir el deseado cambio psicológico. El objetivo es aprender a transformar la manera de pensar y de actuar para ser una persona más fuerte y más feliz. Para ello, el autor utiliza diversas herramientas de la psicología cognitiva y, además, ejemplifica los conceptos teóricos con anécdotas extraídas de su consulta o de su propia experiencia. Rafael Santandreu ejerce como psicólogo en Barcelona, también se dedica a la formación de psicólogos y a la divulgación a través de medios de comunicación como la revista ‘Mente sana’, de la cual fue redactor jefe. Como explica Manuel Borrell en el prólogo, “este libro nos empuja no sólo a reflexionar sino a pasar a la acción, aunque no sin esfuerzo, al tiempo que nos prepara para una vida más plena y gratificante”.

‘El arte de no amargarse la vida’ se divide en tres partes: las bases, el método y aplicaciones prácticas. Pero lo que llama la atención es la manera de expresar los conceptos. Santandreu utiliza un lenguaje claro y directo, casi pulido, que transmite una serie de mensajes concretos de fácil comprensión para el lector no especializado en la materia. Asimismo incluye pequeñas historias de tradición oriental, fábulas o cuentos relacionados con el tema que trata. También se pueden leer fragmentos de conversaciones que el psicólogo ha mantenido con sus pacientes, incluso experiencias personales que ayudan a comprender qué es lo que uno hace mal y lo que debería cambiar.

En la primera parte, “Las bases”, se establecen varios mensajes importantes. Todos podemos aprender a ser más fuertes a nivel emocional y este aprendizaje se lleva a cabo transformando nuestra manera de pensar. El diálogo interior es el verdadero productor de las emociones, pues en realidad nos afecta más lo que nos decimos acerca de lo que nos ha sucedido que los propios acontecimientos. Las ideas negativas son creencias irracionales o exageradas, no ayudan a resolver los problemas y suelen crear malestar. Las personas más vulnerables a nivel emocional tienen la tendencia de evaluar todo lo que les sucede (o podría suceder) como algo terrible. Es lo que Santandreu denomina “terribilitis” y ésta es la causa de casi todos los trastornos emocionales. Además, hay que diferenciar entre deseo y necesidad. Un deseo es algo que me gustaría alcanzar, mientras que una necesidad es algo sin lo cual no puedo vivir. El autor recuerda que las necesidades del ser humano son la bebida, la comida y la protección frente a las inclemencias del tiempo. Según la psicología cognitiva, la felicidad implica disfrutar de los deseos sin apegarse a ellos y sin convertirlos en necesidades.  

En la segunda parte, “El método”, Santandreu propone varios ejercicios para lograr la transformación personal. La rutina del debate consiste en detectar las creencias irracionales y reemplazarlas por ideas racionales. Ésta es una práctica que se realiza en tres pasos: descubrir las creencias irracionales que crean un malestar emocional exagerado, combatir esas creencias irracionales mediante argumentos que demuestren su falsedad y establecer una creencia racional que produzca sosiego. Otra técnica es la reducción de necesidades a través de la “visualización del indigente”. Se trata de imaginarse a uno mismo sin trabajo ni hogar y, pese a ello, disfrutando de la vida. La terapia cognitiva también propone reflexionar sobre la propia muerte, ya que es un hecho inevitable. La muerte lo relativiza todo y hace que nada sea demasiado importante. Por último, el autor propone usar la técnica de ”modelaje”, es decir, observar la forma de pensar de aquellas personas que gozan de una buena salud mental y aprender de ellas.

En la tercera parte, “Aplicaciones prácticas”, se incluye una serie de cosas a tener en cuenta para sentirse bien con uno mismo. Algunos consejos son: perder el miedo a la soledad, superar el miedo al ridículo, mejorar las relaciones incluida la pareja, controlar tempestades y aportar calma a los demás, influir en nuestro entorno, atajar el estrés en el trabajo, ganar tolerancia a la frustración, liberarse de las obligaciones, ahondar en la despreocupación, aprender a centrarse en un ilusionante futuro, acabar con todos los miedos y ganar autoestima.

En definitiva, ‘El arte de no amargarse la vida’ es un libro de psicología para todos los públicos, ameno y muy fácil de leer. Recomendado para todos aquellos que quieran mejorar su estado de ánimo y estén dispuestos a hacer un pequeño esfuerzo para cambiar su manera de pensar o de sentir.

Maria Sentandreu

jueves, 23 de agosto de 2012

El lenguaje secreto de las miradas


El lenguaje secreto de las miradas

’El secreto de sus ojos’ (2009) es una gran película. Así lo avalan los múltiples premios recibidos, como el Oscar a la mejor película de habla no inglesa, además de dos premios Goya a mejor actriz revelación por la actuación de Soledad Villamil y mejor película hispanoamericana. Una historia intimista, intensa, coherente, triste y casi real como la vida misma. Juan José Campanella ha sabido crear una ficción creíble, una historia cinematográfica que recuerda demasiado a ciertos aspectos de la realidad. 


Hay misterio, acción, intriga, un asesinato, un caso a resolver. Entre tanto el fluir de las vidas, el latido de los corazones y la voz de la conciencia de cada personaje. También hay una historia de amor imposible que vive en la sombra de las pequeñas casualidades, aunque el deseo y la duda nunca mueren. Magnífica interpretación de los protagonistas de esta sutil historia de amor que está llena de silencios y de verdades calladas o expresadas sólo a medias, que se adivinan pero no se pronuncian en voz alta. Ricardo Darín y Soledad Villamil comparten en la gran pantalla pequeños secretos y realizan sus vidas en paralelo, sin llegar a fundirse, sin llegar a olvidarse, sin llegar a amarse o tal vez sin atreverse a reconocer los errores del pasado. Porque, como dice uno de los personajes, “al final sólo nos quedan los recuerdos”.

Una película de tono nostálgico y melancólico que intenta llenar las lagunas en la mente de un jubilado, volviendo a recordar su pasado. ¿Cómo se puede vivir una vida vacía, sin nada?, se preguntará Expósito en más de una ocasión. Y es que volver atrás significa vivir otra vez las sensaciones y afrontar las dudas, con el peligro de caer en la trampa del desencanto. Un largometraje interesante con un final inesperado. Aunque no se recomienda ver esta película en un momento de horas bajas, probablemente llegue muy adentro del espectador, según la sensibilidad de cada uno. Sin duda, una de las mejores producciones argentinas de los últimos años.

Maria Sentandreu